La poda es un tratamiento agrícola utilizado desde hace siglos para mejorar la salud o el rendimiento de los árboles, pero también por seguridad o estética.

Los primeros homínidos sedentarios podaban los árboles a la altura del ganado para que este pudiese alimentarse adecuadamente. Dicen los escritos que los romanos por su parte celebraban bacanales en honor a las diosas Peta, Patella y Puta, las diosas de la poda; y en ellas las mujeres se azotaban con las ramas recién cortadas para su buena fortuna. Desde entonces hasta mediados del siglo XIX la poda se ha realizado con hacha y sierra sin llegar a haber avances significativos.

La verdadera revolución para la poda llegó con el desarrollo de la motosierra. Fue un ortopedista, Bernard Heine (Schramberg, Alemania 1800-1846), quien fabricó el Osteómoto, montando una cadena dentada sobre unas guías para cortar huesos, quien inspiró la fabricación de la primera motosierra en 1856, pero su salida al mercado fue muy reducida. En 1860, A. Ransomes (Inglaterra) le añadió la fuerza del vapor, y en 1961 se empezó a comercializar la primera motosierra Hamilton para usar entre dos personas. Pero fue el padre de la mostosierra actual, Andrea Stihl (Zurich, Suiza 1896-1973) quien le puso el motor de gasolina en 1929 y revolucionó los sistemas tanto de poda como de tala. Y diez años más tarde se creó la primera motosierra manejable con una mano, lo que permitió iniciar la poda en altura. En España, en concreto en la sierra de Demana en Burgos los campesinos que por temporadas iban a Alemania a trabajar empezaron a introducir las motosierras para utilizar con una mano.

No obstante la poda en altura habría sido imposible si no se hubiesen adaptado las técnicas de trepa desde la escalada. En los años 60 se produce un desarrollo espectacular en los sistemas de seguridad utilizados debido al inicio de la escalada artificial, en rocódromos, donde se pudo estudiar y desarrollar nuevos métodos y accesorios. Hasta la fecha, la escalada era una parte del montañismo y no un deporte particular, pero a partir de entonces se pasó de rapelar con el clásico Ocho, de control manual, a sofisticados descensores con autofreno, mejoras de los arneses, los cascos, diversificación de los tipos de cuerdas, etc. No es de extrañar que muchos podadores de trepa sean grandes escaladores.

El desarrollo tecnológico ha ido acompañado de una conciencia social y medioambiental que ha demandado el cuidado de los árboles con los que vivimos, permitiendo que en España que a partir de los 90 surgiesen las primeras empresas especializadas en la poda en altura a través del sistema de trepa.

Diferentes sistemas de Poda en Altura:

Y si contrata con nosotros el mantenimiento de su jardín, la poda en altura puede salirle gratis.

¿Qué tipo de poda en altura necesita?